El crédito o préstamo que se solicita a nombre de ambos cónyuges (generalmente para obtener una línea de crédito más alta), basándose en los activos, ingresos e historial crediticio de ambos (independientemente del régimen patrimonial bajo el cual se celebre el matrimonio).
Al adquirir un crédito conjunto, ambos cónyuges son deudores por lo que aunque el matrimonio haya sido por Bienes Separados, la obligación de cubrir la deuda permanece para ambos, aún después del divorcio.
Durante una separación o divorcio hay 4 pasos que le recomendamos seguir:
Paso 1: Haga una lista de la cuentas de crédito
Es importante que haga una lista de los préstamos y cuentas de tarjetas de crédito; asegurándose que conoce los saldos pendientes e identificando las cuentas que eran individuales y de las que eran conjuntas.
Paso 2: Efectúe pagos requeridos
Sin importar quién era el responsable de efectuar los pagos es necesario que estos estés al día para evitar pagos atrasados que afecten su historial crediticio.
Paso 3: Comuníquese con sus acreedores
Debe de ponerse en contacto con las compañías de préstamos y notificar que el estado de su vida personal ha cambiado.
Un acreedor no puede cerrar o cancelar una cuenta por un divorcio, pero sí puede ser usted quién solicite: cerrar una cuenta conjunta, convertirla en una cuenta individual o remover un usuario. El acreedor puede ayudar a ordenar las cuentas suyas y de su cónyuge.
Paso 4: Establezca un crédito independiente
Tendrá que iniciar un crédito individual, su acreedor se basará en los activos individuales, historial crediticio e ingresos para abrir una cuenta personal.
En un inicio puede ser más complicado obtener crédito, sin embargo, lo importante es que inicie el camino para establecerse como un cliente de crédito independiente y confiable.