¿Qué pasaría si hoy tuviera que pagar el deducible del seguro del carro por un choque? ¿Cómo pagaría la reparación de la computadora que usa para trabajar? ¿Cómo pagaría el deducible del seguro de gastos médicos de un familiar que tuvo que ser hospitalizado? o ¿cómo cumpliría con sus obligaciones financieras en caso de perder el empleo temporalmente?
Todas estas eventualidades le ocurren a cualquier persona en el momento más inesperado, las cuales no sólo son difíciles de enfrentar, sino que a la vez pueden afectar drásticamente las finanzas personales cuando no se está preparado.
Pero lo que no todo el mundo conoce es que prepararse es muy fácil. La mejor forma de hacerlo es construyendo un fondo de emergencias, el cual se define como un ahorro destinado única y exclusivamente para el manejo de eventualidades, ya que son más económicas y llevaderas cuando se utilizan los propios recursos económicos de la persona, sin tener que depender de terceros.
Pero, ¿cuánto se debe tener destinado al fondo de emergencias?
Se recomienda que sea equivalente a tres o seis meses de sueldo, pues es un monto que permitiría absorber la mayoría de los costos de las eventualidades que pudieran suceder, pero esto puede variar de acuerdo a las circunstancias de cada persona o familia y también depende de los riesgos a los que estén expuestos y los seguros con los que cuentan.
A continuación se ofrece una idea de cómo calcular el fondo de emergencia que debe tener:
1. 1-Escriba cuánto tiene ahorrado para emergencias
2. 2- Anote cuánto gastó en su última emergencia
3. 3- Piense en el costo de la mayor emergencia que podría tener, que no se cubra con los seguros, y escríbalo
4. 4- Escriba cuánto le falta para tener la cantidad que anotó en el número 2 y 3; puede ser un promedio de los dos
5. 5- Determine cuánto tiene que ahorrar cada mes para llegar a lo que requiere como fondo de emergencia
¡Y manos a la obra! Es muy fácil estar preparados para enfrentar cualquier eventualidad sin afectar el bolsillo.
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