Una de las inquietudes más comunes que experimentan los individuos y parejas que han logrado acumular cierto monto de ahorros consiste en que si deben de utilizar dichos ahorros para reducir o saldar sus deudas. Aunque la respuesta a esta inquietud pudiera obtenerse de un mero ejercicio matemático-financiero, la realidad es que requiere tomar en consideración otros factores de índole menos objetiva.
Ciertamente, toda persona que dispone de ahorros y, al mismo tiempo, tiene algún tipo de deuda está incurriendo en un costo financiero que podría eliminarse utilizando los recursos ahorrados para reducir o saldar dichas deudas. La razón de esto es que, salvo raras excepciones, el costo de endeudarse (los intereses que pagamos) siempre van a ser mayores al beneficio que nos generan los ahorros (los intereses que recibimos).
Por ejemplo, veamos el caso de un individuo que posee RD$100,000 en una cuenta de ahorros del “Banco ABC” por la cual le pagan un 5% de interés anual (equivalente a RD$5,000 al año). Este individuo también tiene un préstamo de vehículo con el mismo banco por valor de RD$100,000 a una tasa de interés anual de un 15% (equivalente a RD$15,000 al año). Como se puede apreciar, esta persona tiene un gasto de RD$10,000 pesos al año en intereses que podría ser eliminado utilizando los RD$100,000 de la cuenta de ahorro para saldar el préstamo de vehículo.
Desde este punto de vista, cualquiera se viera tentado a concluir que no tiene ningún sentido tener dinero ahorrado mientras, al mismo tiempo, se tiene algún tipo de deuda. Sin embargo, antes de apresurarnos a una conclusión, debemos considerar lo importante que puede resultar contar con un fondo de reserva (colchón).
Creación de un fondo de reserva
Efectivamente, todo el que ha buscado asesoría sobre cómo manejar sus finanzas personales, ya sea en un libro o mediante alguna consulta directa con un experto, probablemente ha recibido la recomendación de crear un plan de ahorros que le permita acumular un fondo de reserva equivalente a por lo menos unos 3 a 6 meses de sus gastos de fijos de manutención.
El objetivo de este fondo consiste en proveer la seguridad de tener acceso rápido a cierta cantidad de dinero en caso de que se presente una situación imprevista (pérdida de empleo, enfermedad, accidente, pérdidas por desastres naturales, entre otras).
Bajo este escenario, el gasto financiero que se genera por mantener este fondo en vez de utilizar estos recursos para reducir o saldar alguna deuda debe ser considerado como un prima de liquidez, es decir, el precio que se paga por tener disponibilidad de acceso rápido a estos recursos y poder enfrentar casos de emergencias que no son cubiertas por los seguros tradicionales.
¿Qué pasaría si, en vez de mantener mi fondo de reserva en una cuenta de ahorros (que paga intereses muy bajos), trato de hacer inversiones más rentables?
Es importante notar que, con muy pocas excepciones, toda inversión que tiene la posibilidad de generar ganancias más altas involucra un cierto nivel de riesgo. En otras palabras, existe una posibilidad de que no se logren los resultados esperados o inclusive que se pierdan todos los recursos invertidos.
Debemos siempre recordar que el objetivo del fondo de reservas es asegurar la disposición de acceso rápido a cierta cantidad de recursos para enfrentar situaciones imprevistas.
El desmonte de las deudas
Algunos otros factores que debemos tomar en consideración para saber si debemos utilizar nuestros ahorros para pagar deudas consisten en el tipo de deuda que tengamos.
1- Deudas de tarjeta de crédito o deudas con prestamistas informales: Si usted tiene de este tipo de deuda y también tiene algunos recursos ahorrados (incluyendo el fondo de reserva), le recomendamos que los utilice para reducir o saldar las mismas. En este caso, es preferible eliminar la deuda lo más rápido posible y empezar un nuevo plan para volver a acumular los ahorros.
2- Préstamos para Vehículos: Si la cuota mensual que genera esta deuda no representa una carga pesada para sus ingresos mensuales, no recomendamos utilizar el fondo de reserva para reducir o saldar esta deuda. Ahora bien, si se dispone de ahorros por encima del monto recomendado como fondo de reserva, recomendamos que se utilice el excedente para reducir o saldar esta deuda. Si por alguna razón, los ingresos mensuales han caído luego de haber tomado el préstamo para comprar el vehículo, es posible que la cuota represente una carga muy pesada y, entonces, se recomienda utilizar el fondo de reserva para reducir esta deuda.
3- Préstamos Hipotecarios o de Viviendas: Se debe destacar que la tasa que pagan estos préstamos es generalmente de la más baja del mercado. En adición a esto, hay que considerar que, en el largo plazo, las viviendas que adquirimos con estos préstamos nos generan un beneficio adicional por plusvalía y por protección contra la inflación. Por estas razones, generalmente no se recomienda utilizar ahorros para reducir o saldar este tipo de deudas (inclusive si se dispone de ahorros más allá de lo recomendado como fondo de reserva). De hecho, en esta situación, quizás lo ideal sería algún tipo de inversión de mayor rentabilidad. Obviamente, esto se recomienda en casos de que el pago de la cuota del préstamo no presenta una carga exagerada sobre los ingresos mensuales.
A modo de conclusión, podemos afirmar que, antes de utilizar ahorros para reducir deudas, se debe analizar la situación financiera completa con mucho detenimiento. En la mayoría de los casos, se recomienda la creación de un plan de ahorros que permita disponer de un fondo de reservas (aunque esto tenga un costo financiero implícito). Sin embargo, en aquellos casos que las deudas tengan un muy alto costo o que representen una carga muy grande mensual, se recomienda saldar la misma lo antes posible.