
Pueden presentarse un sinnúmero de situaciones que impliquen gastos inesperados; en estos casos es necesario que identifique dónde puede reducir otros gastos para liberar dinero y poder pagar cualquier emergencia que se presente. Explore sus opciones financieras y establezca un plan de pagos para este tipo de emergencias.
Gastos inesperados médicos
Si se enfrenta a una crisis de salud o médica, existe una gran tensión emocional y financiera; inclusive sí cuenta con seguro de gastos médicos. No todos los seguros cubren la totalidad de los gastos por lo que le recomendamos definir los gastos que no son esenciales y reducirlos.
Monitoreé de cerca los gastos médicos y de salud. No es inusual que los proveedores de salud o compañías de seguro cometan errores, por lo que es importante revisarlos de cerca para evitar un incremento innecesario en sus cuentas.
* Al contratar un seguro médico con una institución privada, revise su contrato, póliza, así como la información complementaria que le hayan proporcionado. Debe de asegurarse de que está recibiendo cobertura por todos los servicios que provee su plan.
* En caso de no haber contratado un seguro médico, investigue los beneficios que le otorgan el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
* Si se ve imposibilitado para pagar sus cuentas médicas (en los términos establecidos), comuníquese con su proveedor de cuidado de la salud, hospital, o doctor sobre un plan de pagos.
Gastos inesperados del hogar o del auto
Cuando falla la transmisión de su auto, se rompe su calentador de agua, o empiezan a caer goteras de su techo, esto representa un gasto grande que puede poner sus finanzas en picada.
Identifique dónde puede reducir otros gastos para así liberar dinero y poder pagar por su emergencia. Explore todas sus opciones financieras y establezca un plan de pagos para este tipo de emergencias.
Nota: para información sobre sus derechos bajo las leyes de protección al consumidor, puede comunicarse con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (www.condusef.gob.mx) o a la Procuraduría Federal del Consumidor, según sea el caso. Estas agencias también podrían ayudarle a resolver su problema con el negocio o persona en cuestión.