Aunque las personas físicas tenemos hasta el 30 de abril para presentar nuestra declaración anual de impuestos, no es mala idea empezar a prepararla, para no andar corriendo la última semana. Hay que recordar que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) hace las devoluciones de impuestos en el orden en el que se reciben las declaraciones, por lo que mejor no darle largas a un trámite que de todos modos tienen que hacer los asalariados con ingresos superiores a 400,000 pesos, quienes tienen más de un patrón o diversas fuentes de ingresos, trabajan por honorarios o quienes simplemente han decidido hacerlo de manera voluntaria. Febrero es un buen mes para empezar porque por Ley, la mayoría de las instituciones financieras que nos hayan retenido algún impuesto deben entregarnos nuestras constancias de retenciones en esta fecha. Este sería el caso si hicimos ahorro voluntario para el retiro deducible de impuestos o seguros de gastos médicos mayores, si tuvimos inversiones a las que le retuvieron impuestos o por ejemplo si contratamos un crédito hipotecario, pues en ese caso podemos deducir los intereses reales, es decir aquellos efectivamente pagados que estén por arriba de la inflación, en nuestra declaración anual. Si ya vamos a poner esos papeles en orden ¿por qué no seguirnos con lo demás? Una parte en la que se pierde mucho tiempo es recolectando constancias de retenciones de impuestos cuando tuvimos diversos patrones o prestamos servicios a varias empresas. Llamarles para asegurarnos de que nos las entreguen a tiempo puede evitarnos prisas de último minuto e incluso declaraciones incompletas. Vale la pena darle una revisada a nuestros ingresos y recibos, para cerciorarnos de que no hayamos olvidado a alguien. Los datos deben ser correctos y corresponder a los ingresos efectivamente obtenidos. Los comprobantes de pago y facturas también deben estar organizados por mes, para que sea más fácil contabilizar y poder presentarlos en caso de que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) los solicite para alguna revisión. Ya teniendo toda la información, es mucho más fácil empezar a calcular a cuánto ascenderá nuestro pago de impuestos, si es el caso, o nuestras devoluciones. En caso de que tengamos un saldo a pagar, podemos ir ahorrando desde este momento una parte para liquidarlo con más facilidad o incluso evaluar si nos conviene aprovechar las promociones de algunos bancos de pagar a meses sin intereses. Para saber más sobre los requisitos de la declaración anual puedes visitar la página del SAT: www.sat.gob.mx , donde además de información también tienen servicios de chat en línea, los programas para la declaración anual por internet, los teléfonos para atención al contribuyente y el sistema de reservación de citas. Preparar con tiempo tu declaración de impuestos te ahorrará, colas preocupaciones y probablemente hasta multas o recargos. Fuentes: Ley del Impuesto sobre la Renta, Servicio de Administración Tributaria