Adiós a los pretextos: 10% es siempre 10%
La excusa número 1 para no ahorrar es “no me alcanza” y ciertamente a nadie le sobra el dinero, pero la verdad lograrlo no tiene nada que ver con cuánto ganas sino simplemente con adquirir el hábito.
Sin importar si tienes una empresa millonaria o un salario bajo, 10% es siempre 10% para cualquiera. ¿A qué me refiero? A que no es un tema de ingresos, si no de constancia. Más que una cantidad con muchos o poco ceros es importante empezar a reservar una proporción de tus ingresos para alcanzar metas de más largo plazo.
La mayoría del tiempo pasamos por alto que nuestras necesidades de hoy no son las de mañana. Podemos tener imprevistos, sueños o simplemente algo tan parte de la vida como envejecer, dejar de trabajar y necesitar una fuente de recursos que no sea nuestro empleo. Al gastarnos todo nuestro ingreso hoy, nos estamos olvidando de esos mañanas. Les estamos “quedando a deber”, por decirlo de alguna manera.
Si apenas llegamos a la quincena ahora que ganamos un sueldo o hasta tenemos que pagar algunos de los gastos fijos a créditos o con préstamos, es una razón doblemente poderosa para ajustar nuestro estilo de vida y empezar a ahorrar, porque más adelante no habrá forma de que podamos sufragar nuestros gastos.
Haz la cuenta ¿en qué te gastas 10% de tus ingresos? probablemente no sean cosas sin las que no puedes vivir. Ahora piensa ¿Qué monto lograrías reunir en un año si todos los meses separaras 10% de tu salario? Ya empieza a pintar como una cantidad interesante ¿no?
Ese porcentaje puede que suene a unas vacaciones en esa isla a donde siempre has querido ir, un enganche para un nuevo auto, la remodelación de un cuarto de tu casa o a más de un mes de salario disponible para cualquier contingencia.
A veces es sólo un tema de administración, así que si quieres una ayudadita puedes hacer un presupuesto con las herramientas interactivas de Consumo Inteligente y ver realmente dónde puedes recortar para lograr tu meta.
Si hoy no puedes reservar 10% de tu ingreso por tus diferentes compromisos, empieza con lo que puedas: una ida al cine menos, una revista menos, no compres otra blusa este mes. Separa esa cantidad y empieza a incrementarla lo más pronto posible. Una vez que tengas el hábito, lo hagas en automático y veas los resultados, seguramente te emocionarás y hasta sobrepasarás el porcentaje.



