Cinco hábitos para tu salud física y financiera
La salud es uno de los bienes en los que menos nos ponemos a pensar y en los que más se nos olvida invertir.
Es un área de nuestra vida tan importante, que puede ser determinante en el resto, especialmente en nuestras finanzas, donde su carencia puede causar desde desequilibrios temporales hasta imposibilitarnos obtener un ingreso.
Si en los últimos meses -o peor aún, años- no le hemos prestado atención, es hora de hacerlo. Algunos hábitos que pueden hacer una diferencia son:
1.- Dejar de fumar. Este nocivo hábito es la segunda causa de muerte a nivel mundial, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, pero financieramente hablando fumar también es una mala decisión. Por un lado, implica un gasto alto en nuestro presupuesto – basta hacer una multiplicación de cajetillas al año-, pero además incrementa el precio de los seguros de vida y de gastos médicos: los fumadores pagan primas más altas que los no fumadores en las aseguradoras.
2.- Visitar al médico al menos una vez al año. La mayoría de los padecimientos son curables o controlables si se detectan a tiempo, hacer este tipo de revisiones puede ser la diferencia entre que lo sean o no.
Un ejemplo es el cáncer de mama, causa por la que fallece una mujer mexicana cada dos minutos de acuerdo con CIMA, y que en muchas ocasiones puede ser detectado con una simple auto-exploración. Para más información, visita su página: http://www.fundacioncima.org/
3.- Vigila tu alimentación y realiza alguna actividad física. En México, las enfermedades del corazón, la diabetes y los tumores malignos son las tres principales causas de muerte, de acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía (INEGI). Pero además de ser las más frecuentes son de las más caras de tratar y comparten una característica: pese a tener una fuerte carga genética, los especialistas aseguran que el estilo de vida tiene un peso mayor en su incidencia que la herencia familiar.
Llevar una dieta balanceada, realizar actividades físicas regularmente y moderar el consumo de alcohol son hábitos efectivos para la prevención de estos padecimientos, que además no son caros.
4.- Revisa tu seguro de gastos médicos mayores. Una crisis de salud fácilmente se puede convertir en financiera si carecemos de la protección adecuada. Contratar un seguro acorde a nuestras necesidades o revisar si el que tenemos aún responde a lo que requerimos, es básico para estar tranquilos. La prevención no tiene que ser onerosa: existen seguros básicos estandarizados, que si bien funcionan diferente a los tradicionales y tienen una cobertura limitada, puede apoyarnos en emergencias médicas.
También es recomendable revisar los contratos para conocer nuestros derechos y obligaciones. Algunas compañías de seguros tienen beneficios como descuentos en consultas o exámenes de laboratorio que desconocemos.
5.- Crea tu fondo de emergencia. Aún con la mejor póliza de gastos médicos, hay gastos como el deducible, consultas o análisis que el seguro no cubre y es importante tener algún respaldo para hacerles frente.
Cuidar de nuestra salud es una inversión que con el tiempo se hace más importante, y al igual que con cualquier producto financiero: entre antes se haga, mejores serán los resultados a futuro.



