Cómo hacer un presupuesto anual que mejore tu salud financiera
Sin importar qué tan cuidadosos seamos con nuestro dinero siempre hay algún mes en el que los números no cuadran por más que lo intentemos. Las razones pueden ser tan variadas como una pequeña falla del coche, el regalo de cumpleaños de la suegra, que se nos olvidó que este mes teníamos que pagar la prima anual del seguro… Por situaciones que puedan “lastimar” nuestras finanzas no paramos, pero hay una manera para que este año sí cerremos con un balance saludable: hacer un buen presupuesto anual.
Algunas personas llevan cierto control de sus gastos y planean mes con mes el manejo de su dinero, pero incluso para los organizados hay estrategias para hacerlo mejor y lograr estirar nuestros ingresos para que alcance para ahorrar, comprar ese bien que tanto deseamos o saldar nuestras deudas.
Lo primero es elegir las prioridades de gasto y ponerlas en una lista, de la categoría más importante a la más superflua. La clasificación es completamente personal, pues para algunos ir al cine puede estar casi abajo de comida y vivienda, mientras que para otros sería el último renglón de la lista.
Debes incluir todos los meses del año, pues hay algunos gastos “estacionales” o esporádicos, como pueden ser regalos de cumpleaños, pago de inscripciones a los colegios o los gimnasios, viajes o el servicio del coche, que no consideramos para hacer un ahorro previo y cuando tocan la vemos complicada. Éstos generalmente son los causantes de que algunos meses la quincena se esfume inexplicablemente.
Hay muchas compras que ni notamos que hacemos, con las que nos da una extraña clase de “amnesia”, por lo que si tienes estados de cuentas, vouchers o tickets guardados es una buena idea ir chequeando cuáles fueron los gastos reales. Si no los guardas habitualmente, es recomendable que lleves un registro.
Para terminar suma la columna de cada mes y luego el total del año. El promedio es lo que deberíamos considerar como nuestros verdaderos gastos mensuales, para ahorrar poco a poco para las temporadas más cargadas. Si la suma es mayor a tus ingresos hay que empezar a recortar. Una sugerencia es empezar con los ajustes de abajo hacia arriba. También es una buena idea ir pensando en una cantidad para formar un fondo de emergencia, que si se construye mes con mes casi ni se siente y nos puede sacar de muchos problemas.
Tal como cualquier cambio de hábitos lo importante al hacer nuestro presupuesto es que sea acorde a nuestra vida y nos permita utilizar el dinero como nosotros lo decidamos. Para equilibrar las finanzas y empezar a ahorrar la constancia es mucho más importante que la cantidad. Sólo hay que elegir un monto y ponerlo entre los primeros rubros del de gastos. Seguramente para finales de año te sorprenderás de lo mucho que mejoró tu situación con planear y ordenar un poquito.




Luis César comentó:
Hola Sof,
Espero estés muy bien.
Me da gusto leer tu artículo, redactas muy bien y sabes transmitir el mensaje con diplomacia, propiedad y sencillez.
Te felicito y te puedo ayudar en lo necesario ya que a mi también me fascinan, emocionan y apasionan las finanzas personales.
Saludos y un abrazo.
Luis
12:53 pm
Luis César comentó:
Bueno, interesante lo de hacerlo anual, yo nunca lo he hecho así; lo hago mensual.
Se me hace difícil hacerlo anual pues el sueldo es mensual/quincenal.
Lo intentaré al final de este año que tengo el compendio de todos mis gastos mensuales.
Luis
4:10 pm