Créditos educativos y opciones para financiar tus estudios
¿Quieres cursar la licenciatura en una institución privada o hacer una maestría pero no sabes cómo pagarla? En México existen diversas instituciones, tanto financieras como instancias gubernamentales y asociaciones públicas o privadas, que ofrecen esquemas de financiamiento para la educación superior, disponibles desde bachillerato hasta doctorado o posdoctorado.
En el caso de los créditos bancarios, hay esquemas en los que una parte se liquida durante la carrera y otros se empiezan a pagar seis meses después de que la persona la concluyó. Los plazos para pagar pueden ser desde 1 a 15 años, aunque muchos bancos manejan el doble que dura la licenciatura o maestría para saldarlo.
Los créditos educativos pueden tener tasas similares o menores a las de los créditos hipotecarios -es decir entre 12 y 14%-, dependiendo de las condiciones del financiamiento y las características del acreditado. En algunos casos son libres de comisiones e incluyen seguros de vida para el padre, madre o tutor del estudiante o para el joven. La mayoría permiten los pagos adelantados sin penalización.
Se puede cubrir una parte de la matrícula y hasta un monto que puede ser entre 70 y hasta 100%, con algunos bancos.
En ocasiones sólo están disponibles para algunas universidades, pero es preciso consultarlo directamente en sucursal. Muchos exigen como requisito que el estudiante tenga un promedio de 8.0 y la carta de aceptación de la institución donde se quiere estudiar.
Otros intermediarios financieros que ofrecen estos financiamientos en condiciones similares son las sociedades financieros de objeto limitado (sofoles) o sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes). No todas estas instituciones están reguladas o supervisadas, por lo que para mayor seguridad es recomendable consultar si aparecen en el padrón de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores o en el Sistema del Registro de Prestadores de Servicios Financieros de la Condusef.
Las organizaciones gubernamentales, públicas y privadas que ofrecen esquemas de financiamiento también son numerosas. Algunas se pueden consultar en el Catálogo de Becas, Créditos y Seguros Educativos de la Secretaría de Educación Pública.
Una diferencia es que en algunos de estos esquemas el egresado puede pagar una parte del crédito impartiendo clases, el costo del crédito no se maneja por una tasa de interés sino como un porcentaje del salario futuro del acreditado o que en algunas ocasiones no se cargan intereses, sino únicamente el monto que se prestó. Esto varía de acuerdo a cuál es la instancia que expide el financiamiento.
La mayoría de estos apoyos cubre un porcentaje y no la totalidad del crédito, por lo que se puede combinar con becas públicas o privadas, créditos de intermediarios financieros, apoyos de organismos internacionales y los ahorros de la familia.
Tal como en cualquier crédito, para los educativos es importante tener un buen historial crediticio, comparar costos, entender perfectamente las condiciones y aclarar todas nuestras dudas antes de contratarlos.
En México aún es poco frecuente que las familias soliciten este tipo de financiamientos, sin embargo pueden ser una buena opción para hacer la mejor inversión para el futuro: una educación de calidad.



