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Soy periodista y las finanzas personales son mi tema favorito. A mis amigos más les vale tener tiempo cuando me preguntan alguna de sus dudas porque puedo pasar horas hablando sobre cómo aprovechar más el dinero...

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Adiós a los pretextos: 10% es siempre 10%

Lunes, 27 de Julio de 2009

Adiós a los pretextos: 10% es siempre 10%

La excusa número 1 para no ahorrar es “no me alcanza” y ciertamente a nadie le sobra el dinero, pero la verdad lograrlo no tiene nada que ver con cuánto ganas sino simplemente con adquirir el hábito.

Sin importar si tienes una empresa millonaria o un salario bajo, 10% es siempre 10% para cualquiera. ¿A qué me refiero? A que no es un tema de ingresos, si no de constancia. Más que una cantidad con muchos o poco ceros es importante empezar a reservar una proporción de tus ingresos para alcanzar metas de más largo plazo.

La mayoría del tiempo pasamos por alto que nuestras necesidades de hoy no son las de mañana. Podemos tener imprevistos, sueños o simplemente algo tan parte de la vida como envejecer, dejar de trabajar y necesitar una fuente de recursos que no sea nuestro empleo. Al gastarnos todo nuestro ingreso hoy, nos estamos olvidando de esos mañanas. Les estamos “quedando a deber”, por decirlo de alguna manera.

Si apenas llegamos a la quincena ahora que ganamos un sueldo o hasta tenemos que pagar algunos de los gastos fijos a créditos o con préstamos, es una razón doblemente poderosa para ajustar nuestro estilo de vida y empezar a ahorrar, porque más adelante no habrá forma de que podamos sufragar nuestros gastos.

Haz la cuenta ¿en qué te gastas 10% de tus ingresos? probablemente no sean cosas sin las que no puedes vivir. Ahora piensa ¿Qué monto lograrías reunir en un año si todos los meses separaras 10% de tu salario? Ya empieza a pintar como una cantidad interesante ¿no?

Ese porcentaje puede que suene a unas vacaciones en esa isla a donde siempre has querido ir, un enganche para un nuevo auto, la remodelación de un cuarto de tu casa o a más de un mes de salario disponible para cualquier contingencia.

A veces es sólo un tema de administración, así que si quieres una ayudadita puedes hacer un presupuesto con las herramientas interactivas de Consumo Inteligente y ver realmente dónde puedes recortar para lograr tu meta.

Si hoy no puedes reservar 10% de tu ingreso por tus diferentes compromisos, empieza con lo que puedas: una ida al cine menos, una revista menos, no compres otra blusa este mes. Separa esa cantidad y empieza a incrementarla lo más pronto posible. Una vez que tengas el hábito, lo hagas en automático y veas los resultados, seguramente te emocionarás y hasta sobrepasarás el porcentaje.

Publicado por: Sofia Macías a las 9:23 am - 0 COMENTARIO Enviar a un Amigo
¿Varias deudas? Cuál pagar primero

Lunes, 13 de Abril de 2009

¿Varias deudas? Cuál pagar primero

Cuando estamos hasta el tope de deudas no sabemos ni por dónde empezar a liquidarlas, pues todas parecen apremiantes.

Probablemente no hay un método perfecto, y para algunos será más importante pagar la hipoteca o a los parientes que las tarjetas o viceversa, pero un buen criterio es el costo financiero de los adeudos, es decir ordenarlas de la tasa de interés más alta a la más baja y empezar por esas.

¿Por qué? Al pagar las deudas “más costosas” a la larga el monto que requeriremos para liquidarlas todas será menor, esto es particularmente cierto cuando hay deudas con tasa variable, que aumentan si nos tardamos en saldarlas.

Un ejercicio muy visual y muy revelador es “formar” en una fila todas las tarjetas o estados de cuenta de nuestros créditos de mayor a menor y distribuir la cantidad que tenemos para el pago de deudas entre ellas, de la más cara a la más barata y empezar a liquidarlas de ese modo. Una vez que la primera deuda en la fila queda saldada no hay que reducir el monto inicial, sino abonar el adicional a la de abajo y así sucesivamente hasta pagar todas. Este proceso se convierte en una “bola de nieve” y nos puede liberar de esas cuentas pendientes antes de lo que nos imaginamos.

Evidentemente lo óptimo para evitar que nuestras deudas crezcan es pagar a tiempo, pero cuando eso no es posible hay alternativas. La primera es acudir al banco por un plan de reestructura, en el que normalmente se da una tasa, plazo y monto fijo para cubrir el adeudo en mejores condiciones de las que teníamos.

Si la solución que obtuvimos no fue satisfactoria, algunos bancos tienen una segunda instancia de conciliación que es el Ombudsman del usuario, que funge como árbitro entre el cliente y la institución y puede procurar un mejor arreglo. Aún en este punto puede haber desacuerdos, pero no es “caso perdido”, pues se puede recurrir a otra institución bancaria que ofrezca un mejor plan o incluso a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa del Usuario de Servicios Financieros que entre sus funciones tiene la de mediar en este tipo de negociaciones.

Con tantas opciones seguro se llega a un buen arreglo. Es altamente recomendable conservar los comprobantes de cualquier trato, para evitar futuras complicaciones.

Algunas de las recomendaciones de la Condusef al negociar un adeudo son:

- Exigir un trato respetuoso a las instituciones, pues no estar al día en los pagos no justifica intimidaciones.       

- Verificar si el crédito incluye seguro de desempleo y cómo funciona.    

- Recordar que es posible negociar condicione más favorables aún si estamos al corriente.  

- Definir claramente cuánto se puede pagar para no caer en mora nuevamente.        

- Entender plenamente las condiciones antes de aceptar la reestructura. 

- Recordar que el incumplimiento afecta el historial crediticio.

Por muy grandes que parezcan, todas nuestras deudas tienen solución y cuánto antes enfrentemos el problema menos costoso y más fácil será salir de él.

 

 

 

Publicado por: Sofia Macías a las 9:34 am - 7 COMENTARIOS Enviar a un Amigo
Reglas indispensables para aprovechar promociones de “meses sin intereses”

Lunes, 16 de Marzo de 2009

Reglas indispensables para aprovechar promociones de “meses sin intereses”

Alguna vez cuando platicaba con una amiga sobre tarjetas de crédito ella me dijo: “Yo ya casi no la uso, sólo para aprovechar ofertas de meses sin intereses y algunos pagos”. Aunque podría parecer una frase de una buena compradora en realidad no lo es, pues sus tarjetas estaban hasta el tope y a los pocos meses ya no le alcanzaba para liquidar el pago mínimo entre tantos cargos de meses sin intereses, algunos de artículos que ni siquiera había pensado adquirir pero como estaban “de barata” las cargó a su cuenta.

Ella es un ejemplo de cómo podemos convertir un excelente beneficio en una pesadilla, pues en lugar de amortizar tu consumo en el tiempo al comprar cosas que de contado no podrías, estás adquiriendo un problema. Hay simples reglas que pueden evitarlo:

1 - Haz una lista de los bienes importantes que quieres comprar o reponer y únicamente atente a estos cuando hagas compras a meses sin intereses. Para estos sí “aprovecha las promociones”.

2 -  Adquiere a meses sin intereses únicamente artículos que tengan una vida útil mayor al plazo a los que los estás comprando. No tiene caso comprar los regalos de Navidad a 36 meses sin intereses si para ese momento tu hijo ya ni los va a usar o un celular porque puede que ya lo hayas cambiado para esa fecha, pero lo sigas pagando.

3 - Haz cuentas antes de firmar. Lo que pagas mes con mes de todos tus créditos más el monto de la mensualidad del plan no debe sobrepasar 30% de tus ingresos o te arriesgas a estar en aprietos para saldarlos, así que lleva un registro para que no te sobrepases.

4 - No caces las promociones. Comprar por comprar en esta modalidad no te reporta ningún beneficio pues simplemente es un gasto que ni siquiera necesitabas.

5 - Sé muy puntual en los pagos, si no se anula esta ventaja y empieza el cobro de intereses.

6 - Evita estas promociones si sabes que vienen periodos de gastos fuertes como el inicio del ciclo escolar, renovaciones de seguros, un parto etcétera y si no es el mejor momento, evita tentaciones. A veces tenemos claro que en cierto periodo no podemos gastar pero vamos al centro comercial a “dar la vuelta” y nos acabamos encontrando con una oferta “irresistible”.

7 - Vigila tu estado de cuenta y paga lo más posible del resto de tus deudas, porque esas sí acumulan intereses.

Las herramientas son tan buenas o malas como el uso que les damos, así que aprovecha los beneficios de tus tarjetas para mejorar tu flujo de dinero, no para llenarte de deudas que después te agobien y no puedas pagar.

Publicado por: Sofia Macías a las 10:56 am - 1 COMENTARIO Enviar a un Amigo