Conoce los seguros de tus créditos
Uno de los elementos más importantes de los créditos es tener la certeza de poder pagarlos y qué mejor cuando eso se puede garantizar incluso si no estamos, ¿cómo? con los seguros que contienen.
Pocos usuarios lo saben, pero hay muchos tipos de créditos que tienen seguros con los que si fallece el acreditado se extingue la deuda, este es el caso de las tarjetas de crédito y los créditos hipotecarios. Con ellos el viudo, viuda o sus descendientes no tiene que lidiar con problemas financieros, cuando suficiente tienen con el dolor y la tristeza que causan este tipo de pérdidas.
El seguro de desempleo también es frecuente en los financiamientos hipotecarios. En el momento en el que el acreditado pierde su trabajo lo notifica al banco, presenta su constancia del Instituto Mexicano del Seguro Social y las mensualidades se pagan con esta cobertura, hasta un determinado límite de tiempo, que cada institución determina en el contrato desde el inicio del crédito.
Los hipotecarios también vienen con una póliza de daños. Sin ésta, en caso de un accidente, como un incendio o terremoto donde se perdiera la casa, el usuario se quedaría sin el inmueble y con la deuda de la institución.
Los seguros referentes a los pagos no son los únicos: los créditos también pueden ofrecer algunos para proteger la salud del titular, su vida o hasta sus compras.
Algunas tarjetas de crédito oro o superiores ofrecen al titular – y en algunos casos a sus dependientes económicos- seguros de vida, de accidentes y enfermedades en viajes y hasta de gastos médicos.
Además con algunos emisores, al alquilar un auto y pagar con la tarjeta de crédito se puede recibir el seguro gratis, en lugar de tener que comprar el que la agencia ofrece. De cualquier modo, al rentar un coche es importante cerciorarse de si realmente estamos asegurados en todas las coberturas que el lugar en el que estamos exige.
En cuanto a las compras, algunas tarjetas ofrecen un seguro en el que al pagar con este medio pueden tener una extensión en el plazo de la garantía del producto o protección de pagos, en los que si se encuentra el artículo a menor precio en algún otro establecimiento se le reembolsa la diferencia. Este último está limitado a cierto número de eventos por año.
Estos son algunos de los seguros más comunes de los créditos, pero pueden haber muchos beneficios más que desconozcamos, por lo que es recomendable leer el contrato o ponerse en contacto con nuestra institución financiera, pues puede haber muchos más que no estemos aprovechando.






