Anota esta fecha, te ahorrará dinero
Todos olvidamos datos importantes de cuando en cuando: los hombres cumpleaños y aniversarios, las mujeres ponerle aceite y anticongelante al coche, pero hay uno en particular que nos puede ahorrar mucho dinero. ¿Ya adivinaron? ¿No? Pues la fecha de corte de la tarjeta.
De verdad, no hagan cara de extrañados, la fecha de corte es un dato realmente útil para planear nuestras compras y mantener bajo control los intereses que pagamos por usar nuestra tarjeta.
La mayoría de las tarjetas de crédito permiten financiar nuestras compras hasta por 50 días sin pagar intereses a partir de la fecha de corte, esto implica que si hicieras una compra de una pantalla plana el día de inicio del ciclo tendrías tres quincenas para pagarla sin que te cueste ni un centavo más de su precio de contado. En cambio, si fueras por ella justo un día antes de la fecha de corte tendrías que saldar su precio total en los siguientes 20 días.
¿Cómo funciona? Los ciclos de crédito tienen 30 días en los que puedes usar tu tarjeta para hacer compras, luego viene la fecha de corte que es cuando se determina el saldo de ese mes, y tienes un periodo de gracia para pagar, que es de 20 días en la mayoría de los bancos. Al día 21 si no has pagado se empiezan a generar intereses, con lo que lo que compraste aumenta de precio, por el costo del dinero plástico. Pero ojo: esto aplica cuando siempre pagas la totalidad cada mes, si no los intereses se calculan sumando los montos anteriores que vengas arrastrando.
Si no pudieras pagar todo y quieres que te cobren los menores intereses posibles, abona lo más que puedas para que el costo de financiarte con la tarjeta se reduzca.
Otra razón para tener en mente la fecha de corte es que hay que pagar puntualmente al menos el mínimo de la tarjeta, - aunque es siempre recomendable liquidar el total o lo más posible si no quieres que te carguen intereses-, pues si se nos patina y no lo hacemos, aparece una marca en el historial de crédito por este atraso.
Hay que tenerlo muy en cuenta porque sería una lástima que nos nieguen un crédito hipotecario o nos lo den más caro simplemente porque “se nos barrió” pagar la tarjeta una semana, por ejemplo.
En algunos bancos la fecha de corte está predefinida por la institución, pero para facilitar la liquidación del saldo y no andar sufriendo es importante que se adapte a tu ciclo de ingresos, por lo que si no te acomoda o está justo antes de los días en que recibas tu salario o pagos de clientes, mejor ve a pedir el cambio.
Antes de que se te olvide, apúntalo en tu agenda y de paso también los cumpleaños, aniversarios, cambios de aceites y anticongelante.



