Con la finalidad de ayudar a los consumidores a liquidar sus deudas, se han desarrollado nuevos instrumentos y programas de financiamiento, los cuales permiten la reestructuración de los saldos que se mantienen con otras tarjetas bancarias.
Actualmente las instituciones financieras buscan ayudar a los tarjetahabientes morosos ofreciendo esquemas de financiamiento que permitan liquidar los adeudos, realizando un traspaso de los saldos de todas las cuentas a una sola, ofreciendo una tasa de interés preferencial fija mensual y plazos de hasta 36 mensualidades. Los requisitos que piden son mínimos:
Con estos documentos, las instituciones consultan la información del Buró de Crédito y si cumplen con los requisitos establecidos por cada institución. En caso afirmativo, la solicitud se aprueba inmediatamente, y en algunos casos se puede ampliar la línea de crédito.
Además, existe la posibilidad de que si su historial crediticio es saludable, se pueden reestructurar sus adeudos contratando un crédito de nómina u otro financiamiento en condiciones preferenciales. Es importante tomar en cuenta que estos financiamientos deben ser utilizados únicamente para renegociar las deudas en sus tarjetas. Por ello, no busque otros usos que sólo incrementarán su adeudo nuevamente.
En caso de tomar la opción anterior, revise minuciosamente las condiciones del nuevo financiamiento: tasa de interés, plazo, mensualidades, comisiones, seguros asociados y otros gastos como recargos por atraso en el pago, de manera tal que la renegociación sea lo más conveniente para su caso.
Si ya no es sujeto de crédito y han sido rechazadas sus solicitudes para las opciones anteriores, es importante que analice la situación y determine cuales son sus alternativas económicas. Cuando sus adeudos ya estén en cartera vencida y los abogados de los bancos o de los despachos de cobranza comiencen a presionarle, intente negociar con ellos. Algunos bancos piden el pago de un porcentaje del adeudo para iniciar el proceso de renegociación. Si no paga, el banco puede iniciar una demanda mercantil en su contra, a lo que a su vez debe contestar en los tiempos especificados.
Iniciado el procedimiento, el banco seguramente solicitará el embargo de propiedades para garantizar el pago del adeudo, lo que no implica que deba salirse de su casa o que se llevarán su auto, computadora o muebles. Esto no sucederá hasta que se hayan cumplido todas las formalidades esenciales del procedimiento y un juez dicte sentencia en su contra.
La defensa jurídica que realice sólo le servirá para administrar el conflicto y ganar tiempo, es decir, para capitalizarse y pagar lo justo, pero de ninguna manera evitará el pago de los adeudos que si procedan.
Dependiendo de sus circunstancias, su asesor financiero podría estar dispuesto a negociar el pago de una reducción de deudas con sus acreedores.
De acuerdo con una negociación de reducción de deuda, un acreedor podría consentir en reducir la cantidad que debe o el nivel de interés pagadero en la deuda a cambio de la promesa de que pagará la cantidad reducida de acuerdo con los términos específicos. Es importante recordar que estos son acuerdos que se negocian de forma privada y legalmente le imponen una obligación a usted. Llevar a cabo una negociación de reducción de deuda como la antes descrita podría ser una mejor opción que declararse en insolvencia o concurso mercantil.
De acuerdo con una negociación de reducción de deuda, la deuda es generalmente resuelta dentro del término de uno a tres años, y los acreedores aceptan recibir una cantidad del 20 al 80 por ciento de la deuda original.
Después que usted paga los cargos de la agencia y liquida la deuda, observará un promedio del 40 por ciento en ahorros.
Sin embargo, tenga cuidado con las agencias que prometen reducir su deuda en grandes cantidades o que prometen pagos muchos más bajos. Muchas de estas entidades no son serias y probablemente no cumplirán con su palabra. Recuerde, que al igual que sucede con los préstamos de consolidación de deudas, si parece demasiado bueno para ser verdad, posiblemente lo es.
Si utiliza su tarjeta de crédito con responsabilidad, estará fortaleciendo su futuro financiero. A continuación se ofrecen algunas recomendaciones para la administración correcta de su tarjeta de crédito.