En Puerto Rico tenemos un refrán que repetimos cada año para ésta época asegurando que tenemos “las Navidades más largas del mundo”. Esto significa, inevitablemente, que también tenemos el periodo de tentaciones financieras más largo imaginable, en momentos en los cuales estamos atravesando un período en nuestra economía que requiere planificación y cuidado.
Es natural y perfectamente posible disfrutar de unas festividades maravillosas, consumir inteligentemente y no arrepentirnos de aquí a unos meses cuando estemos en pleno periodo de pago de lo consumido. La idea es sencilla: no tomar decisiones financieras ahora que terminarán en un dolor de cabeza de aquí a tres meses, cuando la fiesta más larga del mundo haya terminado.
Muchos sectores en la Isla aún sienten la contracción económica. Los tiempos siguen difíciles y la realidad es que no importa en qué situación económica estemos, a nivel personal, debemos buscar un balance entre adquirir lo que hace falta durante ésta época tan especial culturalmente hablando, y lo que podemos pagar realísticamente.
La planificación financiera es un concepto que tenemos que adoptar en nuestras vidas individuales y colectivas a modo de disciplina de vida.
¿Cuántas personas conocen que han perdido su trabajo y que tenían ahorrado el equivalente a tres meses de gastos que tradicionalmente se recomienda? Es posible que muy pocas. Esta falta de planificación afecta no sólo nuestro crédito, sino nuestros planes de retiro, inversiones, emergencias financieras de cualquier tipo (incluyendo de salud).
Este año hágase un regalo de salud mental: salga a comprar sus regalos, a planificar su cena de Acción de Gracias y todo lo que tenga en agenda, pero hágalo a base de un plan sencillo y efectivo de finanzas. Mire de frente y sin excusas lo que puede y no puede gastar. Analice cuál es su capital, cuál es su presupuesto real luego de sus obligaciones, y luego de restarlo todo (contribuciones incluidas) sepa en blanco y negro cuánto realmente puede gastar y aténgase a ello.
Sólo haga las compras que pueda pagar. Una buena regla es asegurarse de que los costos atados a su crédito, préstamos personales y tarjetas de crédito (excluyendo hipotecas) no excedan el 15 por ciento de sus ingresos netos. Resista cualquier compra por encima de esa cantidad.
Como recomendación, debe tratar de pagar la mayor cantidad de la deuda que le sea posible en cualquier saldo pendiente cada mes y siempre pagar más del pago mínimo. Otros consejos que pueden incorporar en sus vidas financieras durante esta época incluyen pagar primero las deudas con los intereses más altos y evitar pedir prestado a un acreedor para pagarle a otro.
Recuerde que una tarjeta de crédito no es dinero gratis. La misma se utiliza cuando se sabe que se puede pagar la cuenta a fin de mes.
Trate de mantener en mente que el crédito debe utilizarse con responsabilidad. A veces es difícil de crear y mantener. Cuídelo.
Al momento de enfrentarse a estas tentaciones busque soluciones para mantener el control. Una opción libre de costos en acceder a Consumointeligente.org, un sitio de web que MasterCard ha creado para ayudarle a organizar sus finanzas. Ahí encontrará innumerables de temas y herramientas útiles y fáciles de usar sin costo alguno. Disfrute inteligentemente las fiestas más largas del mundo, y siga celebrando luego sin dolores de cabeza que se pueden prevenir.










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