Entrevistado con Naitzabeth Martinez, abogada y contable, consultora independendiente...
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La pérdida de un ser querido nunca es fácil, nos enfrentamos a una situación emocionalmente complicada a la que a veces se le suma la complicación de resolver asuntos pendientes, como la liquidación de bienes de quién perdimos.
Al ser una situación difícil evitamos pensar en ella, sin embargo, si prevemos este tipo de circunstancias mediante planeación podemos sobrellevarlas de una manera más fácil.
¿A quién acudir para asesorarse?
Este tipo de situaciones son complicadas y no siempre conocemos lo que se debe o tiene que hacer. Una opción es acudir con especialistas (notario, abogado, contador, planificador financiero o especialista en impuestos) o a las instancias gubernamentales como la Condusef (link: http://www.condusef.gob.mx), en caso de que se requiera información de productos y servicios financieros, o a asociaciones como el Colegio de Notarios de nuestro estado, cuando del testamento se trate, pues pueden ofrecer algo de orientación de manera gratuita.
¿Dónde empezar?
En el tema de los bienes la ruta a seguir es la siguiente:
- Averiguar si existe un testamento. Todos los testamentos están inscritos en el Registro Nacional de Avisos de Testamento (Renat) (link: http://www.testamentos.gob.mx/textos.php?txt=1), para consultarlos hay que acudir a un juez civil o a un notario que solicite la búsqueda.
Cuando existe testamento se tendrán que asegurar los bienes de la herencia y hacer un inventario de los mismos; este proceso es necesario para la administración de los bienes, así como pagar las deudas que subsistan y finalmente presentar cuentas a los herederos y al Juez e iniciar el proceso de sucesión de bienes bajo las condiciones que haya señalado la persona fallecida.
Cuando no existe testamento es necesario manifestar el fallecimiento ante Juez de lo Familiar y se inicia un juicio de intestado para nombrar a los posibles herederos: cónyuge, padres, hijos, etc. bajo el entendido de que los parientes más cercanos excluyen a los más lejanos. Se nombrará un albacea entre los posibles herederos, quién llevará a cabo el inventario de los bienes y tendrá la administrar los mismos, rindiendo cuentas al Juez y a los posibles herederos. La entrega de los bienes en este caso es determinada por la autoridad.
- Buscar los posibles seguros de vida. Algunas personas omiten decirle a sus familiares que adquirieron un seguro o incluso pueden desconocer que lo tienen si venía empaquetado con otro producto como tarjeta de crédito, cuenta de ahorro o algún servicio, pero puede localizarse por medio del Sistema de Información de Asegurados y Beneficiarios (SIAB- Vida) de la Condusef (link: http://www.condusef.gob.mx). Hay que acudir a las oficinas de ese organismo y realizar una consulta anexando copia de identificación, del acta de defunción del posible asegurado y de los documentos que acrediten el interés o parentesco jurídico. Este trámite es gratuito.
- Localizar las cuentas de inversiones, ahorros o de afore de las que se pueda ser beneficiario. Los beneficiarios de una cuenta los designa la persona cuando contrata algún producto.
- Investigar si hay alguna pensión o prestación derivada de la seguridad social o su empleo, ya sea con el empleador de la persona fallecida, en el IMSS o el ISSSTE, dependiendo de si estaba en el sector público o privado.
- Cancelar servicios públicos. Debe comunicarse con las compañías luz, agua, teléfono, gas, etc. Así como servicios que el fallecido tenía contratado, para informarse del proceso para dar los mismos de baja.
Evite dar vueltas
Para agilizar los trámites es necesario contar con toda la documentación y mantener un registro del proceso que se está llevando a cabo. No se deshaga de ningún documento, ya que puede necesitarlo más adelante. Esta es la documentación que se necesita:
En la mayoría de los casos las fotocopias no son consideradas como documentos válidos, por lo que es necesario conseguir originales o copias certificadas en la oficina del Registro.